CONDICIONAMIENTO OPERANTE O INSTRUMENTAL - Daniel Ruiz
- Refuerzo positivo: proceso por el que, después de una determinada conducta, ocurre un suceso bueno, con el fin de que se produzca un aumento de la presencia de esa conducta. Ejemplo: dar una golosina o felicitar a un niño cuando se ha terminado el plato de verdura (así se consigue que el niño aprenda que comer verdura es algo positivo).
- Refuerzo negativo: proceso por el que, después de una determinada conducta deja de ocurrir un suceso malo que ya está pasando, con el fin de aumentar la presencia de esa conducta. Ejemplo: dejar salir de clase antes a los alumnos que han participado (así se consigue estimular la contribución de los niños).
La extinción u omisión ocurre cuando una conducta no es reforzada, por tanto disminuye su frecuencia o intensidad. Ejemplo: dejar de tener como amigo a aquel que no nos hace caso, rechaza nuestras invitaciones y no nos coge el teléfono.
El castigo ocurre cuando después de una conducta ocurre un suceso malo o aversivo, con el fin de disminuir la presencia de este comportamiento. Ejemplo: quitar la consola al hijo que no ha acabado sus tareas.
Dentro del condicionamiento operante, es importante atender a los programas de reforzamiento. Estos son las reglas que indican la forma y el tiempo en que una respuesta va seguida de un reforzador. Existen varias categorías:
- Reforzamiento continuo: con cada respuesta aparece un reforzador.
- Reforzamiento intermitente: las respuestas se refuerzan sólo algunas veces.
- Reforzamiento de intervalo: las respuestas son reforzadas sólo si ocurren cuando ha transcurrido un intervalo determinado de tiempo desde la última vez que se entregó el reforzador:
- Intervalo fijo (IF): el tiempo entre un reforzador y el siguiente es siempre el mismo. Ejemplo: el sueldo de un trabajo (cada mes).
- Intervalo variable (IV): en este caso, el intervalo de tiempo no es fijo, sino que varía. Ejemplo: padres que llevan a sus hijos al cine (a veces van cada tres semanas, otras veces cada seis).
- Razón fija (RF): el número de respuestas es fijo. Ejemplo: a un niño le dejan salir al parque siempre que apruebe un examen.
- Razón variable (RV): el número de respuestas que se requieren para obtener el reforzador es variable. Ejemplo: máquinas tragamonedas o tragaperras (el jugador no sabe si ganará al primer, segundo, o decimoquinto intento).
Los psicólogos conductistas intentaron aplicar la teoría del aprendizaje para modificar conductas. Para ello, debían identificar el problema en términos observables e indagar sobre los factores que mantienen dicho comportamiento para saber cuáles son las circunstancias que pueden ser modificadas dentro de ese medio. Una vez realizado el diagnóstico, se utilizarían técnicas terapéuticas aplicadas a la conducta. Estas son algunas de las más importantes:
- Modelado: consiste en reforzar los pasos que se aproximan a un objetivo de forma gradual. Se emplea para desarrollar conductas deseables que no están en el repertorio del sujeto.
- Sistema de fichas: consiste en el uso de fichas que se entregan como reforzadores por las mejores conseguidas en la conducta. Pueden cambiarse por bienes materiales o servicios valorados por los sujetos.
- Encadenamiento: hace referencia a aprender a
ejecutar varias conductas simples, que componen una cadena conductual. Cada
conducta simple refuerza la anterior y funciona como estímulo discriminativo
de la siguiente.


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